El queso suizo y las estrategias contra el coronavirus

Las razones detrás de las principales medidas contra la COVID-19 - Jacqueline Robledo

INVESTIGACIÓN CLÍNICA

7/23/2021

     Hace 16 meses que comenzamos a tomar medidas en todo el mundo contra el coronavirus, como si fuera una película de ciencia ficción: ¿recuerdan la película “Epidemia”, por allá de 1995, acerca del virus Ébola, con un mono araña muy simpático? Pues algo así nos imaginábamos, que duraría poco, que los héroes encontrarían la cura en pocos días y tan tan, todo volvería a la normalidad. Pero en la vida real es un poquito más complicado.

     Habíamos oído hablar de la influenza española de 1918-19, donde murieron millones de personas, pero sonaba como si fuera algo ajeno a nosotros, y que nunca iba a pasar algo similar en esta era moderna donde la mayoría de las enfermedades infecciosas tienen cura.

     Ya había ocurrido una falsa alarma con la epidemia de influenza A (H1N1), pero fue por poco tiempo y con pocas víctimas, al igual que el SARS.

      Y entonces llegó el nuevo coronavirus para causar la enfermedad COVID-19, de las siglas en inglés para COronaVIrus Disease 2019, y creímos que iba a ser también de corta duración. “Es como la gripa”, decían, “se mueren muchas personas al año por sus complicaciones, como neumonía, y este virus es muy parecido”. Y sí, en parte es cierto, se presentan síntomas muy similares como fiebre, dolor de garganta, tos, dolor muscular, pérdida del olfato/gusto, fatiga, etc. Y para la mayoría de las personas jóvenes y sin enfermedades crónicas o factores de riesgo, se sentirá como una gripa, tal vez un poco más fuerte, nada que un poco de Vaporub no pueda ‘curar’. Pero para muchas personas, creará una cascada de reacciones inflamatorias en el cuerpo que puede provocar que los pulmones no funcionen correctamente para oxigenar la sangre, y eventualmente, en muchos casos, ocasionar la muerte. Esto, además de crear un colapso en los sistemas de salud por falta de personal médico y camas hospitalarias.

     Y es entonces cuando, al darse cuenta de todo lo que implicaba una pandemia (enfermedad que se propaga en muchos países de forma rápida), cada país comenzó a tomar las medidas que creía correctas para proteger a la población, de acuerdo con la experiencia de epidemias pasadas,  sentido común y con los más recientes avances médicos y científicos. 

     Fue así como se aplicó la teoría del queso suizo, ideada por el psicólogo James Reason y aplicada a la pandemia por el virólogo Ian McKay. ¿Que qué es eso? ¿Nunca habían oído hablar de ella? Lo más seguro es que conozcan sus principios, pero tal vez no con ese nombre. Y no quiere decir que haya que comer kilos y kilos de queso Gruyère para protegerse del coronavirus (tampoco haría daño, ya que es rico en vitaminas y grasas que en la cantidad justa, son parte de una dieta saludable). A lo que se refiere, es a la estructura de una rebanada de queso, con sus característicos orificios. Cada estrategia a tomar contra el coronavirus, es como una rebanada: ninguna es perfecta, y tiene agujeros por los que puede “entrar” el coronavirus e infectar a las personas. Pero, ¿qué sucede si sobrepones una rebanada sobre otra, y otra, y otra? Una parte de una rebanada puede ayudar a cubrir los hoyos de la otra, así hasta que, juntas, llegan a formar una barrera de protección mucho más efectiva. 

     Pero, ¿qué creen? Que según el epidemiólogo Bill Hanage, hay un roedor, el “ratón de la desinformación”, que puede en cualquier momento mordisquear alguna de las rebanadas, o ¡todas! y hacer más hoyos para que el virus pueda pasar. 

   La Organización Mundial de la Salud, así como los dirigentes y científicos de cada nación, pusieron estas “rebanadas” en conjunto, tanto medidas de responsabilidad personal (uso de cubrebocas, distanciamiento social, lavado y desinfección de manos, cubrirse con el interior del codo al toser y estornudar, quedarse en casa si te enfermas, no tocarte la cara), como medidas de responsabilidad compartida (cuarentena, aislamiento, cierre de espacios públicos, ventilación en espacios cerrados, vacunación, información gubernamental, ayuda financiera, cierre de fronteras, etc.). 

     Ninguna de estas medidas es perfecta por si sola, todas tienen algún porcentaje de riesgo, como todo en esta vida, pero juntas y en el momento adecuado, hacen una gran diferencia.

     Ahora revisaremos las razones de las rebanadas de queso más importantes en esta pandemia:

Uso del cubrebocas

¿Por fin, debemos o no usar cubrebocas, y por qué cambiaron de opinión los expertos sobre su uso? Esto sucedió debido a que al principio se consideraba el tamaño solamente de los virus, que al ser sumamente pequeños podrían pasar entre los orificios del material del cubrebocas, pero luego se rectificó que estos no viajan solos, viajan en las pequeñas gotas de agua que expelemos al respirar, hablar, cantar, toser y estornudar (llamadas aerosoles), y estas tienen un tamaño mayor, y pueden ser detenidas por diversos materiales como telas naturales y sintéticas, y mientras más capas se añaden mejor, no solo para prevenir que expulsemos dichas partículas, sino para protegernos de aquellas de las personas que nos rodean. Sí, aunque sea incómodo. Es como el cinturón de seguridad, nadie se lo quiere poner, pero como diría nuestra mamá: “es por tu bien, mijito”.

Taparse con el interior del codo al toser o estornudar, no tocarse la cara

Esta estrategia se aplica ya que al usar la mano para cubrirse la nariz o la boca, si uno no se lava o desinfecta, puede uno tocar superficies, objetos y a otras personas e infectarlas, propagando el virus. ¿Nunca han visto a una persona estornudar, justo antes de saludarlos de mano? Exactamente con la misma mano llena de saliva-mucosidad, “viscosa pero sabrosa”, con virus y bacterias que ahora van a estar… en nuestra mano. Y en relación con esto, no hay que tocarse la cara, ya que si tuvieramos el virus en nuestras manos, puede entrar a nuestro organismo por la boca, nariz, ojos, oídos e infectarnos.

Uso de desinfectantes a base de alcohol y lavado de manos

El alcohol al 70% se usa para desinfectar las manos porque esa es la concentración de etanol que se necesita para eliminar a los virus, deshaciendo su membrana. Pero ¡ojo!, el alcohol es de uso externo en la piel, ¡no tomado! Y es preferible, cuando hay acceso a un baño, lavarse las manos con agua y jabón, ya que el jabón tiene el mismo efecto sobre el virus. ¡No hay que ser como Ecoloco!

Cuarentena

Se tomaron como base 14 días de cuarentena porque es el tiempo aproximado que tarda una persona desde que se contagia (cuando entra en contacto con el virus), hasta que ya no puede transmitirlo a otras personas. Al presentar alguno de los síntomas, es importante ir al médico, hacerse la prueba contra el coronavirus, y aislarse en casa, así como notificar a las personas que estuvieron en contacto contigo. Piensa que es como tomarte unas vacaciones: a descansar se ha dicho, para que el cuerpo pueda recuperarse.

Distanciamiento social, “Susana distancia” 

¿Por qué hay que separarse 2 metros de distancia entre las personas? Porque es la distancia promedio que viajan por el aire las gotas que expelemos al respirar, antes de caer al suelo. Esto es muy importante, especialmente en espacios cerrados, ya que las corrientes de aire no tienen a dónde ir, mas que quedarse en ese mismo lugar. ¿Cómo se pretende que esto pase en el transporte público a la hora pico? En el metro, en el metrobús, en la pesera, es totalmente imposible. En espacios abiertos, al aire libre, las partículas pueden dispersarse, no estar tan concentradas, además de ser eliminadas por los rayos ultravioleta del sol.

Cierre de espacios públicos y reducción del número de personas en interiores

Al limitar el número de personas en un mismo espacio, se reduce el riesgo de contagio de persona a persona. Hay que tener cuidado, ya que al realizar fiestas y reuniones, aunque todos se sientan sanos, pueden estar infectados sin saberlo y poner en riesgo a sus familiares. ¡Mejor tomar medidas para tener a nuestros seres queridos sanos por mucho tiempo más! Aquí el dicho es al revés: “deja para mañana lo que puedas hacer hoy”.

Vacunación

Sobre las vacunas, sus diferencias, si son efectivas o no, sus efectos secundarios y más, hablaremos próximamente en otro de nuestros posts.

Efectos en la sociedad

El golpe a la economía, tanto global como local, así como a la educación, es otro tema muy importante, ya que los gobiernos de cada país tienen que evaluar los pros y los contras de las estrategias contra la pandemia y el efecto que tienen en la sociedad a corto y largo plazo. ¿Cómo cerrar los espacios de trabajo y dejar en aislamiento a todos, si muchas personas no pueden trabajar desde su casa y necesitan ganarse el pan fuera, día con día? ¿Cómo dejar a los niños estudiando en su casa si no tienen quién los cuide? ¿Cómo pedirle a la población que confíe y aplique las medidas que son por el bien de todos, si hay gran desinformación y desconfianza?  Todavía existen personas que no creen que el coronavirus es real, y peligroso. Creen que es un invento del gobierno para manipular a la gente, que nos quieren hacer un lavado de cerebro, o que nos quieren poner microchips en el cuerpo, o mil y una teorías de conspiración. ¿Le creemos al Dr. López-Gatell? ¿O al Dr. Fauci de Estados Unidos? Este es uno de nuestros objetivos, queridos lectores, poder informarles sobre la investigación clínica y temas relacionados de una manera amena, para que puedan conocer más sobre este apasionante tema y todo lo que tiene que ofrecernos, especialmente, la esperanza de acabar pronto con esta pandemia.

Compártannos su opinión en redes sociales: ¿Cuáles estrategias consideran que son más fáciles de seguir en la lucha contra el coronavirus en México y por qué? ¿Cuáles han aplicado ustedes? ¿Qué dificultades han enfrentado para seguir las recomendaciones?

Muchas gracias por leernos nuevamente, esperen el próximo post, aquí en Investigación ¡POP!  ¡Y no olviden escuchar nuestro podcast!


Fuentes:

https://www.nytimes.com/es/2020/12/08/espanol/ciencia-y-tecnologia/estrategia-queso-suizo-covid.html

https://elperiodicodemexico.com/nota.php?id=958957&sec=Columnas-Miscelanea

https://www.who.int/health-topics/coronavirus#tab=tab_2


Imagen

Mackay, Ian M. (2020): The Swiss Cheese Respiratory Virus Defence. figshare. Figure. https://doi.org/10.6084/m9.figshare.13082618.v22  Adaptación de Rose Wong para The New York Times.

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