Osteoporosis: huesos frágiles

Todo lo que necesitas saber sobre esta enfermedad de los huesos.

INVESTIGACIÓN CLÍNICA

Jacqueline Robledo

5/2/2022 7 min read

La osteoporosis es una enfermedad de los huesos, como su nombre lo dice, ya que este vocablo, viene, en su etimología, del prefijo «osteo» del griego «οστεο» (osteo) hueso; «πορος» (poros) poro y del sufijo «sis» o «σις» que quiere decir enfermedad o estado irregular.

La primera descripción de la enfermedad se atribuye al anatomista francés Joseph Guichard Duverney (1648-1730), que fue consignada en la obra póstuma (1751) Tratado sobre enfermedades óseas. El patólogo francés Jean Georges Chretien Frédéric Martin Lobstein (1777-1835), introdujo la expresión “Ostéoporose”, etimológicamente “hueso poroso”, para designar los orificios que, más grandes de lo normal, había encontrado en sus observaciones óseas. En el segundo tomo de su Tratado de anatomía patológica (1833) aparece el término por primera vez.

La osteoporosis es una enfermedad sistémica que afecta los huesos principalmente. La osteoporosis puede tener diversas causas, entre ellas, inflamatorias, metabólicas, nutricionales y medicamentosas. Por lo que es importante que se consulte al médico, él podrá esclarecer la causa y sugerir el tratamiento especifico.
En la osteoporosis, la cantidad y la estructura de los huesos se ven afectadas y las propiedades de resistencia del hueso se ven alteradas de varias maneras, puede deberse a una mayor destrucción de hueso, a una menor formación de hueso, o a ambas. También es posible que la matriz ósea (principal material que conforma el hueso) esté alterada y sea menos resistente como en la diabetes o el uso de corticoesteroides. En consecuencia, es posible que en la osteoporosis la corteza de los huesos se adelgace, que se pierdan las trabéculas óseas y que los huesos se vuelvan más porosos; como resultado, los huesos se vuelven más susceptibles a sufrir una fractura con las actividades normales de la vida diaria.

La osteoporosis es una condición frecuente, se estima que afecta a una de cada cinco mujeres y uno de cada 8 hombres por arriba de los 50 años; esta proporción aumenta conforme envejecemos, de hecho, se cree que de vivir lo suficiente una de cada 2 mujeres y uno de cada 4 hombres por arriba de esta edad podrían romperse un hueso a consecuencia de la osteoporosis.

La principal consecuencia de la osteoporosis es la fractura. Las fracturas por osteoporosis ocurren frecuentemente en la muñeca, la columna vertebral y la cadera, aunque pueden ocurrir con menor frecuencia en otros sitios. La osteoporosis puede causar dolor agudo y crónico, pérdida de altura, postura encorvada o una joroba. Desafortunadamente las fracturas por osteoporosis también pueden limitar la capacidad de movimiento y ser causa de discapacidad permanente o muerte. Una atención adecuada puede disminuir el riesgo de fractura y evitar muchas de estas complicaciones.

En muchos casos la osteoporosis pasa desapercibida por años, y no es sino hasta que se presenta la fractura que se descubre la enfermedad, esto es debido a que la pérdida de hueso muchas veces no da síntomas, o bien, porque ignoramos algunos datos tempranos de la enfermedad, como son la pérdida de altura o el encorvamiento. Afortunadamente existen pruebas diagnósticas que permiten que el médico detecte oportunamente la enfermedad.

-Algunos indicadores para presentar osteoporosis son:
-Antecedentes de tabaquismo o alcoholismo.
-Padecer enfermedades asociadas a pérdida ósea.
-Dolor de espalda crónico sin motivo aparente.
-Padecer diabetes, enfermedad hepática y/o renal.
-Haber experimentado una fractura después de un traumatismo leve.
-Utilizar cortisona, anticonvulsivos, barbitúricos o medicamentos de reemplazo de la tiroides a dosis altas.
-Rayos X que evidencien fractura vertebral u otros signos de osteoporosis.
-Haber perdido estatura.
-Únicamente para mujeres, ser:
Perimenopáusica o posmenopáusica
Alta y delgada.
De piel clara.

¿Cómo se diagnostica la osteoporosis?
La evaluación con una buena historia clínica, que incluya el análisis de los factores de riesgo y las causas secundarias de la enfermedad.
Se debe investigar la presencia de fracturas por fragilidad, es decir, las que ocurren por traumas mínimos.
Densidad mineral ósea (DMO): La DMO puede ser medida con varias técnicas; aunque la más recomendable es la absorciometría dual de rayos X (DEXA), por ser el método estándar de oro no invasivo para el diagnóstico de la osteoporosis. La densitometría no debe hacerse en mujeres embarazadas ni en pacientes con estudio gastrointestinal reciente en el que se hayan utilizado medios de contraste, ya que éstos interfieren con el resultado. Por lo general, la DEXA se realiza en cadera o columna y los resultados se comparan con una medición estándar de DMO en adultos jóvenes sanos, la cual determina su “puntuación T”. Con base en esta puntuación, su médico podrá decirle si sus huesos son normales, o si padece osteoporosis u osteopenia.
En situaciones especiales su médico puede solicitar estudios adicionales:La medición en suero o en orina de moléculas derivadas del hueso, permite detectar trastornos en el recambio óseo.Estas moléculas son denominadas marcadores bioquímicos de remodelamiento óseo y proporcionan información adicional en el estudio de los pacientes con enfermedades óseas metabólicas.

¿Cómo tratar la Osteoporosis?
La osteoporosis es una afección a largo plazo que debe tratarse. El tratamiento en combinación con un estilo de vida saludable, como una dieta saludable y mantenerse activo, ayuda a fortalecer los huesos.
Comer bien: Una dieta sana y balanceada puede ayudar a reducir el riesgo de pérdida ósea y de fracturas; es necesario consumir suficiente proteína, calcio y vitamina D, nutrientes vitales para mantener huesos sanos y fuertes.
Para mantener sus huesos fuertes, un estilo de vida saludable, una dieta rica en calcio y actividad física desempeñan un papel importante.

Calcio: Es el elemento más importante del tejido óseo y el 99% de las reservas del cuerpo se puede encontrar en los huesos. Conforme envejece, el organismo se vuelve menos eficiente para absorberlo, por eso es importante consumir más alimentos ricos en calcio. El calcio se encuentra en: Leche, pescado (sardina, salmón), frutas (naranjas, higo, chabacano), vegetales verdes, nueces. Para tener huesos sanos, se recomienda consumir los alimentos ricos en calcio.

Vitamina D: La deficiencia de vitamina D puede causar un mayor riesgo de osteoporosis y una probabilidad más alta de caídas en adultos mayores, cuyos músculos están débiles por falta de ésta. Una buena forma de activar la vitamina D es tomar un poco de sol todos los días (la exposición de las manos, la cara y los brazos al sol, en un periodo de tiempo entre 10 y 15 minutos por día, suele ser suficiente). A partir de los 60 años de edad, disminuye la capacidad de la piel para sintetizar la vitamina D, pero ésta también puede obtenerse de complementos alimenticios de vitamina D3 (Colecalciferol) o Vitamina D2 (Ergocalciferol) o al consumir pescados con gran cantidad de ácido oleico (salmón, sardinas, macarela), huevos e hígado.

Hacer ejercicio regularmente: El ejercicio debe adaptarse individualmente a cada capacidad y necesidad. En general, la mayoría de las personas deben tratar de hacer 30 a 40 minutos, tres o cuatro veces a la semana, con algunos programas de soporte de peso y resistencia. Algunos ejercicios para ayudar a fortalecer los músculos y huesos son: caminar, tai chi, bailar. Las personas con un estilo de vida sedentario son más propensas a tener una fractura de cadera.

Prevenir caídas: Algunas medidas que se pueden tomar para reducir el riesgo de caídas son: Hacer ejercicio (como caminar, practicar yoga o pilates) para aumentar la fuerza y el equilibrio. Usar zapatos antideslizantes. Avisar al médico si se siente inestabilidad al estar de pie. Corroborar con el especialista que los medicamentos recetados son los adecuados, en las dosis correctas, por lo menos una vez al año. Evitar medicamentos que provoquen somnolencia. Si existen problemas para ver claramente, es necesaria la realización de un examen de la vista: Usar lentes si se requiere. Tomar medidas para prevenir caídas en casa: Evitar tener cosas tiradas en el piso y el uso de alfombras adheridas. Considerar instalar pasamanos en escaleras, regaderas y baños.

Existen distintos medicamentos útiles para la prevención, tratamiento y control de la osteoporosis. Existen distintas clases de medicamentos para el tratamiento y la prevención de osteoporosis. Cada uno de estos medicamentos tienen un mecanismo de acción específico, por lo que su indicación dependerá de las condiciones de cada caso; factores como el género, edad, gravedad del caso, la tolerancia al medicamento, y sus interacciones, deben ser tomados en cuenta para la selección del tratamiento adecuado para cada paciente. Algunos de los medicamentos para el tratamiento de osteoporosis tienen indicaciones específicas para su administración, que se deben de seguir cuidadosamente.

Antes de tomar los medicamentos para osteoporosis, acuda a una consulta con su médico y muéstrele sus resultados. El médico en base a su historia clínica y las pruebas diagnósticas pertinentes establecerá el tratamiento específico en caso necesario. Dígale a su médico si es alérgico a algún otro medicamento.Dígale a su médico qué medicamentos con y sin receta, vitaminas, suplementos nutricionales y productos herbales está tomando o piensa tomar. Si ha presentado efectos secundarios con algún medicamento.Informe a su médico en caso de efectos indeseables. Es posible que su médico deba cambiar la dosis de sus medicamentos o vigilarle estrechamente por si presentara efectos secundarios.

En el caso de los bifosfonatos, dígale a su médico si no puede permanecer de pie o sentado en posición erguida durante 30 minutos por lo menos, y si tiene o alguna vez ha tenido bajas concentraciones de calcio en la sangre o algún problema en el esófago. Dígale a su médico si está recibiendo radioterapia y si tiene o ha tenido anemia (afección en la que los glóbulos rojos no llevan suficiente oxígeno a todas las partes del cuerpo); bajas concentraciones de vitamina D en el cuerpo; dificultad para tragar; acidez estomacal; úlceras u otros problemas en el estómago; cáncer; cualquier tipo de infección, en especial de la boca; problemas en la boca, los dientes o las encías; cualquier afección que impida la coagulación normal de la sangre; o alguna enfermedad dental o del riñón.

Dígale a su médico si está embarazada o amamantando. Dígale también si planea quedar embarazada en el futuro. Llame a su médico si se embaraza durante o después del tratamiento.Pregúntele a su médico qué otras cosas puede hacer para prevenir la osteoporosis o su empeoramiento. Es posible que el médico le diga que evite fumar y consumir mucho alcohol, también es posible que le recomiende que empiece a hacer ejercicios con pesas regularmente. Establezca en conjunto con su médico el plan de seguimiento y fije la fecha de su próxima consulta. Es importante que acuda a sus citas de seguimiento. El apego a las indicaciones de su médico es piedra angular para obtener el máximo beneficio de su tratamiento. No permita que le cambien la receta sin consultarlo con su médico.



Fuentes:

https://anmdecolombia.org.co/la-osteoporosis-en-la-historia-de-la-medicina/#:~:text=Se%20atribuye%20al%20anatomista%20franc%C3%A9s,enfermedades%20%C3%B3seas%2D2%2C3.
https://definiciona.com/osteoporosis/
https://www.osteoporosismexico.org/osteoporosis-informacion
https://www.huesosdeporcelana.com.mx/osteoporosis.html
http://revcmhabana.sld.cu/index.php/rcmh/article/view/273/html
https://www.amgen.com.mx/es-mx/media/news-release-listing/2020/10/osteoporosis-enfermedad-silenciosa/

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