Esquizofrenia, una enfermedad real

Las principales caracteristicas sobre esta enfermedad mental.

Jacqueline Robledo

9/6/20220 min read

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¿Qué crees que pasaría si no pudieras diferenciar entre la realidad y tu imaginación, si sintieras que alguien te persigue todo el tiempo, si tuvieras que preguntar a las personas a tu alrededor si están viendo lo mismo que tú, para asegurarte de que no es una alucinación?

Esto no es algo que solo pasa en las películas o en una novela de ciencia ficción, es lo que pueden llegar a vivir las personas que padecen esquizofrenia. Lo más seguro es que hayas oído mencionarla algunas veces, y se te viene a la mente alguien que está loco y necesita estar en un manicomio. Y tal vez en el pasado, así se les trataba a estas personas por ignorancia.

Pero en la actualidad, ya se conoce mucho más sobre esta enfermedad y su tratamiento, y te vamos a dar un resumen aquí, para que sepas de qué se trata verdaderamente esto, de acuerdo con los principales sitios médicos, con información confiable, exacta y actualizada.

La esquizofrenia es un trastorno mental grave por el cual las personas interpretan la realidad de manera anormal. La esquizofrenia puede provocar una combinación de alucinaciones, delirios y trastornos graves en el pensamiento y el comportamiento, que afecta el funcionamiento diario y puede ser incapacitante.

Las personas que padecen esquizofrenia necesitan recibir tratamiento durante toda la vida. El tratamiento temprano puede ayudar a controlar los síntomas antes de que se desarrollen complicaciones más graves y puede mejorar el pronóstico a largo plazo.

En México existen alrededor de un millón de personas que padecen esquizofrenia, de acuerdo al Instituto Nacional De Neurología y Neurocirugía.

La esquizofrenia implica una serie de problemas de pensamiento (cognición), comportamiento y emociones. Los signos y síntomas pueden variar, pero generalmente implican fantasías, alucinaciones o habla desorganizada, y reflejan una capacidad deficiente de vivir normalmente.

Entre los síntomas se pueden incluir los siguientes:
-Fantasías. Son creencias falsas que no tienen base en la realidad. Por ejemplo, crees que estás siendo perjudicado o acosado; ciertos gestos o comentarios se dirigen a ti; tienes una habilidad o fama excepcionales; otra persona está enamorada de ti; o está a punto de ocurrir una catástrofe importante. Las fantasías se producen en la mayoría de las personas que tienen esquizofrenia.
-Alucinaciones. Por lo general implican ver o escuchar cosas que no existen. Sin embargo, para la persona con esquizofrenia, tienen toda la fuerza y la repercursión de una experiencia normal. Las alucinaciones pueden implicar cualquiera de los sentidos, pero escuchar voces es la alucinación más común.
-Pensamiento desorganizado (discurso). El pensamiento desorganizado se infiere a partir del habla desorganizada. La comunicación eficaz se puede ver afectada y las respuestas a preguntas pueden no relacionarse con estas de manera parcial o completa. En raras ocasiones, el habla puede incluir el agrupamiento de palabras sin sentido que no se puedan entender, lo cual suele conocerse como ensalada de palabras.
-Comportamiento motor extremadamente desorganizado o anormal. Esto puede mostrarse de varias maneras, desde la tontería infantil hasta la agitación impredecible. El comportamiento no está enfocado en un objetivo, así que es difícil hacer las tareas. El comportamiento puede incluir resistencia a seguir instrucciones, postura inadecuada o extraña, una completa falta de respuesta o movimiento inútil o excesivo.
-Síntomas negativos. Esto se refiere a la capacidad limitada para vivir de manera normal, o a la falta de ella. Por ejemplo, la persona puede descuidar su higiene personal o parecer que carece de emociones (no hace contacto visual, no cambia las expresiones faciales o habla en un tono monótono).

Además, la persona puede perder interés en las actividades cotidianas, retraerse socialmente o carecer de la capacidad de experimentar placer. Con el paso del tiempo, los síntomas pueden variar con respecto al tipo y la gravedad, con periodos de empeoramiento y remisión de los síntomas. Algunos síntomas pueden estar siempre presentes.

En los hombres, los síntomas de la esquizofrenia suelen comenzar entre principios y mediados de los 20 años. En las mujeres, los síntomas suelen comenzar a finales de los 20 años. Es poco común que a los niños se les diagnostique esquizofrenia y poco común para los mayores de 45 años. Los síntomas de la esquizofrenia en los adolescentes son similares a los que se presentan en los adultos, pero la afección puede ser más difícil identificar.

Las personas con esquizofrenia a menudo no son conscientes de que sus dificultades se deben a un trastorno mental que requiere atención médica. Así que a menudo la familia o los amigos son los que deben conseguirles ayuda.

No se conocen las causas de la esquizofrenia, pero los investigadores piensan que la combinación de la genética, la química del cerebro y el ambiente contribuye al desarrollo de este trastorno. Los problemas con ciertos químicos del cerebro que se producen naturalmente, como los neurotransmisores llamados dopamina y glutamato, pueden contribuir a la esquizofrenia. Los estudios de imágenes cerebrales muestran las diferencias en la estructura del cerebro y el sistema nervioso central de las personas con esquizofrenia. Si bien los investigadores no están seguros de la importancia de estos cambios, estos indican que la esquizofrenia es una enfermedad mental.

A pesar de que se desconoce la causa exacta de la esquizofrenia, ciertos factores parecen aumentar el riesgo de desarrollar o desencadenarla, entre ellos los siguientes:
-Antecedentes familiares de esquizofrenia
-Algunas complicaciones durante el embarazo y el nacimiento, como malnutrición o exposición a toxinas o virus que pueden afectar el desarrollo del cerebro
-Consumo de drogas que alteran la mente (psicoactivas o psicotrópicas) durante la adolescencia y la juventud

Si no se trata, la esquizofrenia puede dar lugar a graves problemas que afectan a todos los ámbitos de la vida. Las complicaciones que la esquizofrenia puede causar o con las que esta puede estar asociada incluyen las siguientes:
-Suicidio, intentos de suicidio y pensamientos de suicidio
-Trastornos de ansiedad y trastorno obsesivo compulsivo (TOC)
-Depresión
-Abuso de alcohol o de otras drogas, incluida la nicotina
-Incapacidad para trabajar o asistir a la escuela
-Problemas financieros y falta de vivienda
-Aislamiento social
-Problemas de salud y médicos
-Victimizarse
-Comportamiento agresivo, aunque es poco común

El diagnóstico de la esquizofrenia implica descartar otros trastornos de salud mental y determinar que los síntomas no se deben al abuso de sustancias, medicamentos o afecciones. Para determinar un diagnóstico de esquizofrenia, puede hacerse lo siguiente:
-Exploración física.
-Análisis y pruebas de detección. Pueden incluirse pruebas que permitan descartar afecciones con síntomas similares, y para detectar el consumo de alcohol y drogas. El médico también puede indicarte estudios por imágenes, como una resonancia magnética o una tomografía computarizada.
-Evaluación psiquiátrica. Un médico o profesional en salud mental controla el estado mental por medio de la observación de la apariencia y el comportamiento, y la indagación sobre pensamientos, estados de ánimo, delirios, alucinaciones, consumo de sustancias y posibilidad de violencia o suicidio. También se conversa sobre los antecedentes personales y familiares.
-El médico o profesional en salud mental puede aplicar los criterios establecidos en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), publicado por la American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría).

La esquizofrenia requiere tratamiento de por vida, incluso si los síntomas desaparecen. El tratamiento con medicamentos y terapia psicosocial puede ayudar a controlar la enfermedad. En algunos casos, puede ser necesaria una internación. Por lo general, un psiquiatra con experiencia en esquizofrenia guía el tratamiento. El equipo de tratamiento también puede incluir un psicólogo, un asistente social, personal de enfermería psiquiátrica y, posiblemente, un encargado del caso para coordinar la atención. El abordaje de equipo completo puede estar disponible en clínicas con pericia en el tratamiento de la esquizofrenia.

En la actualidad existen 16 ensayos clínicos en México, de acuerdo con la COFEPRIS, y 3519 en todo el mundo, aprobados, o en proceso de serlo, por la FDA.

Los medicamentos son la base del tratamiento de la esquizofrenia; los antipsicóticos son los que se recetan con más frecuencia. Estos medicamentos controlan los síntomas al actuar sobre la dopamina, un neurotransmisor cerebral. El objetivo del tratamiento con antipsicóticos es controlar los signos y síntomas de manera eficaz con la dosis más baja posible. El psiquiatra puede probar diferentes medicamentos, distintas dosis o combinaciones con el correr del tiempo a fin de lograr el resultado deseado. Otros medicamentos, como los antidepresivos y los ansiolíticos, también pueden resultar útiles. Pueden pasar varias semanas hasta observar la mejora de los síntomas. Es posible que las personas que sufren de esquizofrenia se nieguen a tomar los medicamentos para tratar esta enfermedad, ya que pueden provocar efectos secundarios graves. La voluntad de cooperar con el tratamiento puede incidir en el medicamento que se receta. Por ejemplo, alguien que se resiste a tomar medicamentos constantemente quizás necesite inyecciones en lugar de comprimidos. Pregúntale al médico sobre los beneficios y los efectos secundarios de todos los medicamentos que te receten.

Antipsicóticos de segunda generación Estos nuevos medicamentos de segunda generación son generalmente preferidos porque presentan un menor riesgo de efectos secundarios graves que los antipsicóticos de primera generación. Los antipsicóticos de segunda generación incluyen: Aripiprazol (Abilify), Asenapina (Saphris), Brexpiprazol (Rexulti), Cariprazina (Vraylar), Clozapina (Clozaril, Versacloz), Iloperidona (Fanapt), Lurasidona (Latuda), Olanzapina (Zyprexa), Paliperidona (Invega), Quetiapina (Seroquel), Risperidona (Risperdal), Ziprasidona (Geodon).

Intervenciones psicosociales Una vez que la psicosis retrocede, además de continuar con los medicamentos, las intervenciones psicológicas y sociales (psicosociales) son importantes. Estas pueden incluir: Terapia individual. Terapia familiar. Rehabilitación vocacional y apoyo para conseguir trabajo.

Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con esquizofrenia pueden controlar su enfermedad. Durante los períodos de crisis o de síntomas graves, es posible que se requiera hospitalizar al paciente para garantizar seguridad, alimentación correcta, horas de sueño adecuadas e higiene básica. Terapia electroconvulsiva En el caso de los adultos con esquizofrenia que no responden a la terapia con medicamentos, se puede considerar la terapia electroconvulsiva.

Fuentes:
https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/schizophrenia/symptoms-causes/syc-20354443#
https://www.gob.mx/salud/articulos/en-mexico-mas-de-un-millon-de-personas-padece-esquizofrenia http://www.innn.salud.gob.mx/interna/medica/padecimientos/esquizofrenia.html
https://psicologiaymente.com/clinica/mitos-sobre-esquizofrenia